MARINA ABRAMOVIĆ “VUELVE” A LA MOSTRA

Estreno nacional del documental “512 Hours”

Hace un año, la elección de la Mostra a la hora de escoger a la primera protagonista de la sección FOCUS no pudo ser más premonitoria. Los trabajos audiovisuales de la mítica performer Marina Abramović, que también ofreció una masterclass online, se proyectaron en València apenas siete meses antes de que le fuera concedido el Premio Princesa de Asturias 2020 de las Artes.

Este año, y coincidiendo con su visita a España para recoger el galardón (la ceremonia tendrá lugar el día 22 de octubre, en Oviedo), el festival acoge en sus sesiones especiales el estreno en España del último documental sobre su obra, titulado “512 Hours” y dirigido por Adina Istrate y Gia La Salvia, que visitarán València para presentar la película.

A lo largo del verano de 2014, decenas de miles de personas acudieron a la Serpentine Gallery de Londres. Su intención era visitar la nueva instalación de Marina Abramović, pero descubrieron que ellos mismos eran los protagonistas de la obra. La artista serbia, conocida por revolucionar constantemente los conceptos del arte escénico y poner a prueba los límites de su propio cuerpo, se ha enfrentado durante las últimas cuatro décadas a lo que ella llama “la verdadera realidad”, a menudo con un gran coste físico: ha estado desnuda sobre una cruz de hielo durante horas, casi muere dentro de una estrella en llamas hecha de serrín empapado en gasolina e invitó al público a sentarse frente a ella con una pistola cargada y hojas de afeitar, indicándole que hiciera lo que quisiera con ella: Le cortaron la ropa, le manosearon los genitales, le cortaron el cuello, le chuparon la sangre y hasta le apuntaron a la cabeza con el arma. Historia viva de la performance.

 

 

Siete años después de su aclamada retrospectiva en el MoMA, Abramović decidió plantearse un nuevo reto y poner a prueba sus propios límites emocionales y los de su audiencia, en un espectáculo que describió como “la interpretación de duración más radical que jamás había intentado”. Sin embargo, cuando finalmente se inauguró “512 Hours” en Londres, sucedió algo inesperado incluso para ella. Se produjo un experimento social de conectividad humana, que exponía al elenco de participantes a profundidades dramáticas de emoción y empatía. El documental que registra la experiencia examina un momento sin precedentes en la historia del arte escénico, ya que Abramović provoca que un grupo de visitantes de una galería del siglo XXI se separen de sus pertenencias personales (dispositivos de control del tiempo y medios de comunicación con el mundo exterior), se despojen de sus avatares digitales y se conecten con quienes se encuentran a su alrededor. De este modo, la galería se convirtió en un paréntesis, un espacio al margen de todo lo que nos consume en nuestro día a día. Un lugar para detenerse, encontrar el silencio y desafiarnos a nosotros mismos. La película recoge el proceso mediante el cual la propia Abramović en persona recibía a cada uno de los asistentes y les franqueaba el paso a un lugar en el que, para su sorpresa, inicialmente se encontraban solo con paredes vacías. A medida que pasan por diversas salas, el contexto va cambiando y evolucionando, y cada persona reacciona de manera diferente. El film cuenta con el testimonio de muchos de los visitantes, que en ocasiones no pueden evitar emocionarse al recordar la experiencia.

“512 Hours” constata que Marina Abramović todavía no ha dicho su última palabra en la historia del arte contemporáneo.

 

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