‘Els dies clars’, de Sandra Ferrús, abre la Sección Oficial de la Mostra con una mirada sin tabúes a la salud mental
El debut cinematográfico de la actriz y directora es una versión de su aclamada obra teatral ‘El silencio de Elvis’
Vicent, interpretado por Sergi Torrecilla, es un tipo animado, con espíritu rockero cuya vida y la de su familia están atravesadas por la esquizofrenia. A través de un retrato cercano y sensible ‘Els dies clars’ aborda el impacto de la enfermedad mental en el entorno familiar y denuncia la desprotección que sufren tanto quienes conviven con ella como sus allegados ante la insuficiencia de los recursos y cuidados institucionales.
Escrita y dirigida por Sandra Ferrús, ‘Els dies clars’ es su debut cinematográfico: una comedia dramática basada en su premiada obra teatral ‘El silencio de Elvis’, rodada originalmente en valenciano.Su impulso creativo, explica Ferrús, nació directamente de una fuerte experiencia personal y de una profunda necesidad social. Desde una mirada cargada de sensibilidad y libre de tabúes, la directora expone su deseo para la historia: “Me encantaría que la historia despertara empatía, comprensión y atención hacia los problemas reales que afrontan las personas con enfermedades mentales y sus familias”.
Ferrús, actriz y dramaturga sin experiencia previa como cineasta, explicó en la rueda de prensa que el salto del teatro al cine se lo dieron los espectadores: “Fueron muchas cartas que recibimos, gente del colectivo que nos daba las gracias, que era como ‘por fin nos ven’”. Esa respuesta, cuenta, le dejó la sensación de que no podían quedarse ahí. “El teatro al final es muy bonito, tiene cosas muy especiales, pero la oportunidad que da el cine, que es llegar a cualquier casa, no la tiene el teatro”, afirmó.
La directora, que dice escribir y dirigir desde su formación como actriz, se sigue preguntando “qué le pasa a cada personaje en cada situación, qué es lo que quieren”. Según relató, en el guion, que escribió junto a Aitor Merino, el reto fue “contar sin contar”: hay “mucho diálogo, mucho hablar, para que cuando vinieran los silencios tuvieran todo ese peso”. Las palabras, añadió, eran también una forma de romper el silencio que rodea a la enfermedad mental.
Ferrús asegura que para ella lo importante es también mostrar el entorno familiar que vive la enfermedad mental, “de ahí que haya querido destacar al grupo de madres que hacen terapia.
Sergi Torrecilla, que interpreta al protagonista, destacó que Ferrús “desde el primer momento” le dio la mano, ya desde el casting. El proceso, relató, se construyó “con mucho respeto y con mucho cuidado, con mucha confianza, con mucho ensayo”. Para el actor, esa idea es una de las claves de la película: “cuánto nos cuidamos”, tanto en la manera de cuidar de las familias como en la forma de relacionarnos, con “esos cuidados necesarios de no tener miedo a lo diferente”.
Torrecilla defendió también el valor de la ternura, presente según él en todo el equipo: “Hace falta poner en valor muchas veces la ternura para mirar al otro también desde un lugar sin miedo y sin dar nada por hecho”. Vivir en sociedad, añadió, “va de no dar nada por hecho e ir buscando, tanto institucional como familiarmente, de qué manera nos podemos ayudar”.
El productor y montador de la película, Pepe Andreu, y su protagonista coincidieron en que el rodaje se vivió con esa implicación: “Todas las películas se cuentan desde el corazón, pero en esta había mucha cabeza y mucho desde las entrañas”.
Junto a Torrecilla, el reparto cuenta con intérpretes destacados de la escena valenciana, como Pilar Martínez, Toni Misó y la propia Ferrús. El filme, producido por Suica Films, transcurre en localizaciones de València y de la comarca de la Ribera Alta, escenarios que refuerzan el arraigo y la identidad de una historia profundamente vinculada a su territorio.